LA MUERTE
Renovación – Nuevo Comienzo
Pérdida – Final
En la imagen, un esqueleto sostiene un bastón o cetro, aunque la hornacina en la que se encuentra parece dibujar el perfil de una guadaña. Al fondo, un cielo azul deja entrever la forma de un Uróboros, símbolo del ciclo eterno de la vida y la muerte y del constante intercambio.
La Muerte es transformación. No habría vida sin muerte: lo viejo deja espacio a lo nuevo para que la continuidad se mantenga sin extinción, sabiendo que toda pérdida es solo aparente, porque nada se destruye, todo se transforma. Cada final prepara un nuevo comienzo e incluso la hipotética última muerte, cuando nuestro sol se apague, no será un verdadero final, sino el inicio de otra historia, quizás sin nosotros.
Este constante renacer está marcado por el movimiento del tiempo cíclico, aquel largo, que se mide en vidas, generaciones y milenios. En nuestro tiempo breve, el rítmico de nuestro corazón, el ser humano experimenta la finalización.
No obstante, la carta de la Muerte no debe interpretarse como un presagio de muerte física: representa conclusión, transformación, sustitución; podríamos decir, inicio del reciclaje. No se refiere solo al cuerpo, sino también a ideas y situaciones. El esqueleto representa algo que fue y que ya no es. Se ha convertido en otra cosa. La carta de la Muerte significa cierre, y a veces, que algo finalmente termine, es un beneficio.
Entonces, mi querida persona, si tu subconsciente ha elegido esta carta, tal vez quiera decirte que:
Si la carta habla de ti – Luz
Estás atravesando un cambio que abre un espacio nuevo en tu vida. Algo ha madurado hasta dejar lo viejo y acoger lo nuevo. Estás lista para renacer, soltar lo que ha cumplido su función y dar lugar a experiencias más auténticas.
Preguntas para ti:
– ¿A qué parte de tu vida estás lista para decir adiós para dar espacio a algo más auténtico?
– ¿Qué necesita ser reemplazado?
– ¿Qué nueva posibilidad puedes acoger dejando ir el pasado?
Si la carta habla de ti – Sombra
Podrías estar resistiéndote a un cierre inevitable. Una parte de ti sabe que es tiempo de concluir, pero el apego al pasado genera sufrimiento, estancamiento o miedo al vacío. La resistencia al cambio puede hacer que el final parezca dramático, aunque en realidad es necesario para tu crecimiento.
Preguntas para ti:
– ¿Hay alguien o algo que quieres reemplazar aunque te cueste admitirlo?
– ¿Temes cerrar una puerta, incluso sabiendo que ya no te lleva a ningún lugar?
– ¿Qué tienes miedo de perder?
Si la carta habla del mundo – Luz
A tu alrededor se abren nuevas posibilidades, pero solo si aceptas que ciertos equilibrios se rompan. La realidad muestra que incluso en la separación y la pérdida hay espacio para la renovación, y que el final de algo puede abrir el camino a lo que debe nacer.
Preguntas para ti:
– ¿Qué creencia o estructura está desapareciendo en el mundo, dando paso a una nueva era?
– ¿Qué nueva realidad está surgiendo a tu alrededor tras una pérdida o renuncia?
– ¿Dónde puedes observar el ciclo de transformación y encontrar inspiración?
Si la carta habla del mundo – Sombra
El mundo puede mostrarte contextos en los que algo se apaga: una idea, una relación, un grupo o toda una fase colectiva. La transformación en curso puede parecer dolorosa o injusta, pero es necesaria para que lo nuevo pueda surgir.
Preguntas para ti:
– ¿Alguien quiere reemplazarte?
– ¿Existe el riesgo de que algo importante termine en el mundo que te rodea?
– ¿Hay algo que temes que pueda comenzar de nuevo?